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viernes, 6 de noviembre de 2015

Re:Monster - Días 34, 35 y 36 (+ PDF del Capítulo 4 entero)

Después de demorarme media hora en encender un ordenador de la uni (dos veces)... aquí tienen su dosis de ogro de hoy. No diré nada más.


-Xeniaxen

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Novela original en japonés por: 金斬児狐 (Kanekiru Kogitsune) 
Re:Monster
Volumen 1 - Capítulo 4

Traducido por: Xeniaxen
Revisado por: Luz



Día 34


Luché tan desesperadamente con el Oso Rojo que cuando por fin acabó todo, me di cuenta de que el sol ya estaba saliendo.

Tenía heridas severas en el cuerpo de cuando el Oso Rojo me había arañado con sus colmillos y sus garras. Andar buscando un lugar seguro para descansar iba a ser una hazaña imposible. Además, me cortó limpiamente mi brazo izquierdo por debajo del codo.

Cuando me defendí de una de las afiladas garras del oso rojo, me lo cortó y salió volando, luego el oso se comió mi brazo en plena lucha.

Como había perdido la esperanza de salvar mi brazo izquierdo, solo podía hacer un apaño temporal cortando el sangrado con mi hilo. Para curar la herida adecuadamente necesitaría infinitas habilidades de recuperación sistemática. Por suerte ya tenía activada [Regeneración Sustancial], así que la posibilidad de morir desangrado era poco probable.

Se derramó mucha sangre de mi cuerpo. ¿Por qué no fue letal? Buena pregunta, pero la sangre que perdía ya estaba siendo restituida por mi habilidad. Aunque parezca mentira, la sangre restante de mi cuerpo era suficiente.

Bueno, ya hablaremos de eso después.

No puedo evitar decir que el daño causado a mí equipación fue mayor. Mis dos estoques se rompieron por el mango y se volvieron inservibles, el filo de mi cuchillo Bowie quedó magullado, estaba a punto de romperse en pedazos.

Mi alabarda principal también acabó con la punta astillada, y con su largo mango gravemente destrozado por parar los constantes ataques del Oso Rojo.

No fue destruida del todo, pero necesita ser reparada claramente.

Los artilugios protectores que tenían un aspecto totalmente nuevo antes de la batalla, ahora parecían una sombra de sí mismos. Su estado actual tan solo era de una chaqueta y unos pantalones andrajosos.

A primera vista mi aspecto era el de un perro abatido. O, más bien, un goblin abatido.

Mi estado era lamentable.

Sin embargo, sobreviví. Había sobrevivido.

Había conseguido no morir, vaya si lo había hecho.

Sin [Recuperación Rápida] y otras habilidades de recuperación, y si no hubiera tenido habilidades duplicadas, fácilmente habría acabado muerto más de 50 veces en mi actual condición de Hobgoblin.

De no ser por habilidades de defensa reforzadas como [Coraza de Defensa], [Reducción de Daños Físicos], [Piel de Acero], [Carga[1] de Armadura de Escamas] o [Armadura Fuerte y Flexible], probablemente el grado de perjuicios no habría acabado siendo la simple pérdida de mi brazo y me hubiera quedado el cuerpo lacerado por completo. En vez de eso, incluso a mi máxima potencia, el impacto de uno de sus golpes me enviaba volando. Eso es lo brutal que llega a ser el Oso Rojo.

Es decir, eso sí que era hacer trampas.

Aun así, no perdí la batalla.

Empezando con [Envenena], [Maestro del Trueno], [Mano Acuática], [Creación de Hilo de Araña] y varias otras habilidades, usé combinaciones simples de ataques de un modo efectivo para hacer que su salud menguara.

De hecho, hubiera preferido usar magia del tipo [Fin] para acabar enseguida con su golpe mortal; el problema es que ahora mi magia es tan lenta que es prácticamente inútil en combates cuerpo a cuerpo. Como eso sería demasiado para un principiante como yo, moriría al instante si lo intentara.

Además, en primer lugar, cuando traté de atacarlo por sorpresa con mi lanza, él la esquivó, así que probablemente aunque hubiera conseguido darle solo hubiera sido una pérdida de tiempo.

El instinto de las bestias es aterrador. Bueno, puesto que me sacó un brazo en el ataque sorpresa inicial, es probable que se quedara satisfecho con esa ofensiva.

También tuve suerte de que mis ataques de alabarda fueran extremadamente potentes con ayuda de mis potenciadores de habilidades ofensivas como [Poder de Corte Mejorado], [Poder de Perforación Mejorado], [Poder de Embestida Mejorado], [Poder de Piernas Mejorado] y [Control Sanguíneo], etc.

Por cierto, después de usar [Puñalada Triple] lo confirmé. Resulta que realmente ignora la defensa física. Sin embargo, parece haber un requisito para que todas las puñaladas penetren hasta la misma profundidad que la central.

Además, el tamaño del agujero depende, naturalmente, del arma que usas al hacerlo: un agujero hecho con una alabarda será mayor que el hecho con un estoque, dada la fuerza del golpe.

Sorprendentemente, la habilidad que más me ayudó fue [Vampirofilia], la cual obtuve del Murciélago Hepticolor.

Con ella puedo sacarle sangre a mi enemigo ignorando su poder defensivo hasta cierto punto, y puedo usar la sangre que sorbo como mi propia sangre inmediatamente. Fue gracias a esta habilidad que pude recuperar toda la sangre que había perdido a causa de que el ataque del oso traspasara mis defensas, las cuales había fortalecido todo lo posible por el mismo oso.

En poco tiempo, fui capaz de restituir mi propia sangre usando la de mi enemigo, y recuperé una cantidad de daño proporcional a la que había perdido.

Ya que ahora puedo cambiar cualquier parte de mi cuerpo como si fuera un invertebrado, si convertía mi dedo en algo parecido a una pajita y pinchaba al oso, podía despreocuparme de la pérdida de sangre con tan solo succionar la suya.

Sip, si no hubiera tenido alguna de las habilidades que tengo ahora, las cosas no habrían salido de la misma forma.

Ah, cierto, [Hedor]. Supongo que eso también me ayudó. En el momento en que el Oso Rojo me mordió, usé [Hedor] causando su retirada, tapándose la nariz con angustia. Bueno, bueno, realmente nunca sabes lo que va a resultar ser útil en un futuro.

Mirando hacia atrás durante la feroz batalla, durante un momento después del crepúsculo, volví mis ojos en dirección a lo que una vez había sido el Oso Rojo.

Entre los árboles, debilitado tras una lucha violenta, había un Oso Rojo que paró de respirar. Su cuerpo estaba completamente cubierto de heridas, al igual que el mío, pero marcadas en su pecho había las pruebas de mis ataques concentrados.

Podía distinguir mi figura llena de cicatrices que lo miraba con desprecio reflejada en sus ojos vacíos ya sin luz y en el cuchillo Bowie clavado hasta el fondo de su entrecejo. Por alguna razón, esto me hizo sentir mal. No me cansaré de repetirlo, el Oso Rojo era realmente fuerte.

Usando [Predecir] pude ver la trayectoria de sus ataques a modo de línea roja, pero aun así, estos eran tan rápidos que hubo veces que no conseguí esquivarlos a tiempo. Con sus poderes únicos como son su rugido explosivo y su mirada penetrante, inhibía mis movimientos y me interceptaba en el ataque.

Es más, esa cosa era un oso, y a pesar de eso escupía fuego como un lanzallamas por su boca. En serio, ¿qué tipo de oso es este?

Al tener [Resistencia al Fuego] y [Mano Acuática], las llamas no me hicieron mucho daño, pero mi poder con el del oso eran tan distintos que no podían compararse.

En serio, era fuerte. En gran parte solo fue suerte que ganara.

Pero como he ganado, tengo la responsabilidad de sobrevivir por él[2].

Cogí la zarpa del Oso Rojo que había rodado a un lado de su cuerpo maltratado y abatido, y me lo comí para recuperar mi fuerza.

Habilidad [Golpe Severo Inimitable] aprendida
Habilidad [Intimidación del Más Fuerte] aprendida

Cuando acabé de comerme su zarpa derecha, todo mi cansancio me pasó factura de repente y sentí como mi conciencia empezaba a desvanecerse.

Durante la batalla feroz había perdido mucho aguante, el cuerpo decidió que la mejor manera de sobrevivir era cortarme la conciencia y preservar mi fuerza física. Aunque ahora mi [Recuperación Rápida] y mi regeneración todavía están haciendo que mi cuerpo se recupere, estoy seguro de que no moriré pese a caer inconsciente. Es mi propio cuerpo, y lo entiendo hasta cierto punto.

Sin embargo, es obvio que estoy demasiado indefenso si me desmayo como estoy ahora. Hay una alta probabilidad de que me coman otros monstruos en el tiempo que permanezca inconsciente, así que para mantenerme vivo reuní lo que me quedaba de fuerza e hice una pared de hilo alrededor del Oso Rojo y mío, tapándola con árboles como si se hubieran caído durante nuestra batalla.

Fue un refugio improvisado.

Además de tener el camuflaje de los árboles, puesto que fui bañando mi hilo con veneno a medida que lo iba sacando, incluso si por ejemplo alguien venía a atacarme, seguro que el veneno se lo cargaría. Si, por algún motivo, todo eso no fuera suficiente, entonces sería el fin para mí, pensaba con resignación.

Al terminar mis últimas fuerzas en construir la defensa, mi conciencia...

Has excedido el nivel mínimo requerido.
Has desbloqueado los requisitos especiales «Asesino de Reyes», «Burlador de Tiranos» y «■■ de Dioses», ahora puedes [Evolucionar] a [Ogro – Variante Rara].
¿Deseas [Evolucionar]?
NO


Con mi último aliento escogí «SÍ» justo antes de perder la conciencia.



Día 35


Desperté debido a una extraña urgencia. La luz que había era tenue, pero no me importaba demasiado.

Me revolvía un hambre muy rara que nunca antes había sentido, así que me acerqué al cadáver del Oso Rojo que estaba junto a mí. Después de quitarle el cuchillo Bowie que le clavé en la frente, usé pura fuerza para arrancarle la cabeza. Le desgarré brutalmente la piel, la carne y las vértebras cervicales, el sonido podía oírse a leguas.

Todavía no me había vuelto completamente la conciencia mientras masticaba la cabeza del Oso Rojo que tenía en las manos.

Habilidad [Rugido Penetrante del Señor de la Montaña] aprendida
Habilidad [Mirada Intimidante] aprendida
Habilidad [Resistencia Multielemental] aprendida

Después de arrancarle la cabeza, le aplasté el cráneo y sorbí su cerebro durante unos segundos, en lo que se me ocurrió que su piel podía ser útil, así que cogí el cuchillo Bowie que, por algún motivo, me pareció más pequeño, y lo despellejé con cuidado.

Me dio la sensación que el Oso Rojo se había vuelto más pequeño desde mi desmayo, pero mi cabeza no procesaba bien, así que no le encontré una razón a esa sensación.

Me quedé a gusto despellejando al ojo, no lo hice por otra cosa.

No me pasaba otro pensamiento por la mente.

Mi mano izquierda había desaparecido por debajo del codo, sin embargo, eso podía arreglarlo con mis habilidades, así que no había ningún problema.

Usando mi habilidad [Metamorfosis] pude hacer surgir dedos de mi brazo, aunque me mancara desde el codo, y recogí la piel.

Pese a tener dificultades para usar un cuchillo pequeño con mis dedos protésicos, fui capaz de terminar de pelar al oso. Después, empecé a comerme la carne del oso desnudo.

Cual muerto de hambre, me concentré en devorar su carne y su sangre hasta que no quedó nada.

Habilidad [Piel Tupida del Señor de la Montaña] aprendida
Habilidad [Músculos Fuertes y Flexibles del Señor de la Montaña] aprendida
Habilidad [Ráfaga de Golpes Consecutivos] aprendida
Habilidad [Tiranía del Rey de las Bestias] aprendida
Habilidad [Protección Divina del Semidiós del Fuego] aprendida
Habilidad [Resistencia Completa al Fuego] aprendida

Con solo masticarlo y cortarlo ya me venía todo su sabor, realmente la mejor carne que había comido nunca. Me bebí su sangre espesa que casi sabía a vino. Pude sentir la vitalidad del Oso Rojo en el momento en que engullí un pedazo de sus entrañas y devoré sus huesos crujientes hasta el tuétano como si fueran minerales de una cueva. En ese punto mi mente finalmente se aclaró y empezó a funcionar.

Fue entonces cuando vi mi cuerpo.

Mi cuerpo seguía siendo negro, y pese a estar cubierto por bastante sangre, noté que tenía algunas líneas rojas por todo el cuerpo (me pregunto si podrían llamarse tatuajes), que no me eran familiares y parecían tener algún tipo de significado figurativo. Y el tamaño de mi cuerpo era de una altura mayor al de un hombre humano adulto por todo un brazo entero, mi vientre también se había convertido en unos abdominales de 6 piezas, por lo que no me costó darme cuenta de que ya no seguía siendo un Hobgoblin, sino una especie totalmente diferente.

Y mi pelo, estoy seguro de que antes no era tan largo. A pesar de que me había crecido el pelo siendo un Hobgoblin, ni siquiera me llegaba a los hombros. Comparado con ahora, siento que mi pelo ya me llega por debajo de los omóplatos. Aparte de crecerme, también se había vuelto gris.

Por último, me habían salido dos cuernos afilados en la frente. Cuando los toqué, los noté extremadamente duros. Si trataba de cargar como un toro, seguro que haría un sonido en plan “bum” cuando alcanzara mi objetivo.

Mientras hacía comprobaciones con mi cuerpo de varias formas, recordé el mensaje que recibí antes de perder la conciencia.

Sep, parece que me he convertido en un gran Ogro.

Sin ser una subespecie, soy suficientemente especial como para haber evolucionado en una variante rara.

Bueno, al fin y al cabo uno evoluciona cuando mata a suficientes bichos, no depende de mí si me he convertido en una variante rara. Me convencí a mí mismo de que no era para nada algo malo.

Del mismo modo que cuando me convertí de Goblin a Hobgoblin, cuando me transformé en un Ogro, todas mis habilidades se fortalecieron y mi cuerpo se llenó con una sensación temporal de omnipotencia. Sin embargo, decidí dejar la verificación de las mejoras para otro rato. Creo que ya va siendo hora de volver. Los otros probablemente estén preocupados por que no haya vuelto todavía.

Al coger el alabarda que podía reutilizar si la reparaba, me di cuenta de algo justo antes de irme. Mi ropa estaba tan hecha jirones que no llegaba a taparme las partes nobles. Como efecto colateral del crecimiento de mi cuerpo, la ropa que llevaba había quedado harapienta.

Básicamente, estoy desnudo.

Mi miembro me colgaba y se balanceaba entre mis piernas; era tan impresionante que me lo quedé mirando durante un rato. Al no saber qué hacer, me preocupé. Pero solucioné el problema con la piel del Oso Rojo que ya había preparado, atándomela alrededor de la cintura para taparme.

Ya veo, por eso despellejé al Oso Rojo, tuve una premonición de que una situación así iba a ocurrirme, pensé mientras usaba una cuchilla de aire para cortar los árboles y el hilo que hasta ahora me habían servido de escudo, causando un sonido como de “wush wush”.

Puesto que mi poder había aumentado, aunque me contuviera, podía matar de un solo golpe.

A juzgar por la posición del sol, calculaba que eran sobre las dos de la tarde. Había dormido durante bastante tiempo, debía apresurarme en volver a la base.

De camino a casa, encontré mi mochila y mi mochila de guerra por ahí tiradas, luego recuperé todos los estoques y cuchillos Bowie que pude; por lo menos los que podían repararse.

Me robaron la pierna del Caballo Tricornio que tenía en la mochila, e inevitablemente algunos de los materiales que quedaban, como el caparazón de araña demoníaca, estaban dañados, pero no podía remediarlo.

La mochila todavía me servía aunque estuviera desgastada.

Al haberme hecho más grande, y abusando de algunas habilidades, llegué a la base minera en un abrir y cerrar de ojos, donde todos se asustaron al verme, cosa que consideré admirable.

Sí, si de pronto aparece un ogro desconocido, eso es lo que ocurre, pensé con una sonrisa burlona.

Ahora también me temen más que antes.

Ah, como me he convertido en un Ogro, probablemente tenga una cara llena de maldad, estoy seguro. Debe de ser algo así:

Goblin → feo
Hobgoblin → parecido a un humano
Ogro (mi estado actual) → ¿algo como un Berserker?

Seguro que es algo así.


Por cierto, no lo sé con certeza, pero probablemente tenga alrededor de 2 metros de altura ahora mismo.

Así que en comparación con los goblins más bajitos que me rodeaban, había una enorme diferencia de perspectiva.

Los miro completamente desde arriba. Estarían en mi punto ciego si se me acercaran demasiado. Los perdería de vista completamente.

Al poco rato, Gobumi-chan se acercó a mí y se dio cuenta de que era yo. En ese momento, la tensión del resto de los goblins desapareció. Gobumi-chan me identificó en un instante, y su expresión le cambió a enfado. Con todas sus fuerzas, me pegó en la barbilla.

No me hizo daño, aunque fingí el dolor. No obstante, quien realmente se hizo daño fue Gobumi-chan, así que le curé la herida sin preocuparme con mis habilidades curativas para aliviar su malestar.

Cuando su dolor se sosegó, Gobumi-chan hizo que me pusiera en seiza[3].

Estaba muy preocupada, decía “¿Dónde has estado? ¿Cómo te has convertido en un Ogro?”. Me estuvo riñendo. Aunque no podía refutar su riña puesto que me faltaba un brazo. Además, fui incapaz de responderle cuando vi que se le escapaban unas lágrimas. Estuve a punto de pedirle perdón por hacerla preocupar, pero Gobukichi y Pelirroja llegaron a causa de toda la conmoción.

Obviamente, se sorprendieron. Se sorprendieron tanto que ni siquiera podían evitar permanecer boquiabiertos.

Bueno, por supuesto que lo estaban, se habían preocupado por mi ausencia durante un día entero y había vuelto convertido en un Ogro al día siguiente.

Intenté ofrecerles una conjetura explicativa de los sucesos. Reuní a los miembros clave que faltaban —Gobue-chan, Hobusei-san, Hobusato-san y Gobujii— y empecé a explicárselo.

Eché a los otros goblins diciendo que ya se lo contaría después.

“Eh... Cuando pensé que ya iba siendo hora de volver de la cacería, me topé con un Oso Rojo. Para poner a prueba mi fuerza, y en parte por puro instinto, lo ataqué. Después, la lucha que empezó por la tarde se alargó toda la noche, y concluyó cuando salió el sol ayer por la mañana.

Después de eso, no podía ni moverme porque estaba severamente malherido, así que erguí una barrera usando mi hilo y dormí con la intención de recuperar mis fuerzas.

Luego, hace un rato, cuando abrí los ojos, me había convertido en un ogro. Una variante rara, por cierto.

Todo mi equipamiento había quedado destrozado, pero me había guardado la piel del Oso Rojo a modo de trofeo, así que tampoco fue para tanto.

Bueno, me alegra seguir vivo.”

Tras contarles todo eso, me di cuenta de que Hobusei-san, Hobusato-san y Gobujii me miraban con cara de tontos, sus mandíbulas colgando como si estuvieran dislocadas.

“¿Qué pasa, Gobujii? ¿Eh? ¿He matado al Oso Rojo? Ya te lo he dicho, ¿no?” en lo que decía eso di unas palmaditas a la piel que llevaba alrededor de la cintura para que se fijaran en ella.

“¿Hm? ¿Qué pasa, Hobusei-san? Ajá, en el bosque hay un monstruo con aspecto de oso que es considerablemente fuerte y casi invencible llamado Oso Erguido, pero generalmente es de color gris y mide solo 3 metros.

Pero dentro de la especie de los osos, hay individuos que pertenecen a una subespecie y tienen el pelaje de color rojo. Esa subespecie no puede conjurar magia, pero es muy inteligente y tiene la habilidad de escupir fuego. Además, en cuanto a la fuerza física y el sentido del olfato, están a otro nivel en comparación con los Osos Erguidos comunes.

En resumen, como esa cosa era el más fuerte entre los Osos Erguidos, también era el más fuerte en la zona.

Por eso esa subespecie de Oso Erguido se llamaba «Señor de la Montaña». ¿No te parece que debe tener la fuerza suficiente como para matar fácilmente a un ogro y comérselo?

Ya veo. De algún modo, dudo que un monstruo como ese pueda encontrarse dos veces, dada su rareza en este extenso mundo.

Ouch, para de golpearme la cabeza, Hobusato-san.” Aunque en realidad no me duele. “¿Qué? ¿Quieres ver de cerca la piel del oso? Vale, qué remedio...”

Se la enseñé y dijo que ciertamente no me lo había inventado.

“De hecho, incluso me he convertido en un ogro después de luchar contra él, y de todas las habilidades que obtuve, hay una que se llama [Músculos Fuertes y Flexibles del Señor de la Montaña], así que no cabe duda.”

También dijo que, al haberme transformado en un Ogro en tan poco tiempo, había pasado de ser «descomunal» a convertirme en un «ser completamente imposible».

Pese a que le dije que nada había dependido de mí, ella me dijo que no podía decirlo a la ligera sin saberlo con certeza.

Era irracional.

Estuvimos hablando de varias cosas durante una hora, hasta que dimos fin a la reunión.

No, como pensaba, la situación actual no era buena puesto que iba como Dios me trajo al mundo. Quería conseguir ropa nueva rápidamente. Me daba vergüenza; como esperaba, uno no puede tranquilizarse en tal estado incómodo.

Luego de eso, me puse a investigar el lugar.

Fui a mi taller, pero me di cuenta de que Gobumi-chan y Pelirroja me habían seguido. Me dieron ganas de decirles “¿Qué sois, mi madre?”, pero me contuve.

Dejé que hicieran lo que quisieran puesto que no hacían daño a nadie, y fui a saludar al resto de las mujeres. Quería comprobar si había sucedido algo en mi ausencia.

Las asusté bastante. Se pusieron a gritar en el momento en que entré de golpe. Enseguida me cansé puesto que los otros goblins empezaron a venir para ver qué pasaba y tuve que ahuyentarlos.

La reacción de las chicas me hizo venir ganas de llorar. Les conté lo que había ocurrido e incluso saqué mis llamas y mi hilo, por lo que finalmente se dieron cuenta de quién era. Todavía podía ver como temblaban de miedo, pero me alegré de que todas mostrasen una sonrisa de alivio al final.

Me hubiera gustado decirles “¡Buenas chicas!” ya que todas eran tan monas.

“¡Ouch!” sentí una pequeña molestia en ambos brazos cuando dos chicas me pellizcaron por detrás. No reforcé mi piel, puesto que pensé que era un castigo por haber hecho que se preocupasen por mí, pero luego hablamos de varias cosas.

Le pedí a Herrera-san que hiciera algunos arreglos a la alabarda que estaba gravemente deteriorada. Y volví a recibir una reprimenda: “¡Te has pasado dejando que se estropease tanto!”

Después de la regañina, al parecer usó una piedra espiritual en las armas como yo hice con mi antiguo cuchillo, me dijo que fuera a verla más tarde. “Si te parece bien, me gustaría crearte una nueva arma.” Yo asentí inmediatamente en cuanto lo dijo.

Estaba tan mona cuando vi que se ponía contenta, aunque brevemente, sonriendo con sus mofletes sonrojados.

Involuntariamente, palmeé su cabeza. Para no hacerle daño, intenté controlar mi fuerza.

Aun así, me gustó verla como a una niña pequeña elogiada. Como esperaba, la sonrisa de una mujer es lo mejor que hay.

Por alguna razón, esas dos me pellizcaron aún más fuerte. ¿Por qué?

Me encendieron los ánimos cuando me dijeron que para comer había filete de oso, así que fui a cazar Osos Erguidos para las hermanas [Chef]. “Si quieres filete de oso, tienes que traernos esto y aquello y lo otro.” Y así ordené a mis subordinados goblin que fueran a reunirlas.

Últimamente he estado utilizando a esos chavales un montón, su nivel debía de estar alrededor de 100, quizás algunos de ellos se convertirán en hobgoblins pronto.

Como esperaba, les es difícil hacer todo el trabajo ellas dos solas, quería ayudarlas como mínimo a cortar algunos ingredientes, así que convoqué a tres hembras goblins de mi generación del grupo Patri para que ayudaran a las chicas. Pese a tener en cuenta que aún les sería violento estar con hombres, esas chicas fueron increíblemente fuertes.

Cualquiera; amigos, conocidos, familiares, e incluso amantes, que hubiera sido asesinado o raptado por goblins, no los vería como otra cosa aparte de como enemigos. Pero ellas eran diferentes, tenían una mente fuerte y poseían una capacidad de adaptarse extraordinaria, a pesar de no haber pasado tanto tiempo desde que las raptaron.

En serio, son geniales. Puede que sea un error de juicio mío, pero me enorgullecen.

“Serían unas esposas maravillosas. ¿No quieren ser mis esposas?” les dije en broma.

Como tenía tantas ganas de comerme la cena de esa noche, les dije que no podía quedarme por más tiempo.

Me miraron sonrojadas, sonriéndome tan felices, que las encontré realmente monas.

Cuando me fui, dos espadas de maderas me golpearon en la parte de atrás de mi cabeza. No me dolió, pero estuvo fuera de lugar.

Alquimista-san estaba elaborando una poción como de costumbre, estaba mezclando algún tipo de gas venenoso. Aunque no sea el tipo de poción que mata dolorosamente, no tarda en entrar en el cuerpo y te lo paraliza.

Le sonreí con un poco de amargura y le susurré suavemente las maneras en que podía usar el veneno. De todos modos, lo hacía por protección propia y cosas así.

Ella entendía que al igual que existen muchos tipos de humanos, podía existir alguien como yo entre los goblins que intentara acosarla, no tenía intención de envenenar la comida, pero hizo la poción porque le daba miedo no estar preparada, eso es lo que me dijo.

Si le hubiera preguntado “¿No nos odias lo suficiente como para matarnos?”, seguramente me habría dicho que sí que había goblins que odiaba hasta el punto de querer matarlos, pero puesto que había sido capaz de confiar en mí, podía dejar a un lado lo que ocurrió esa noche. Además, creo que incluso confía en el tipejo de Gobukichi-kun últimamente.

También me dijo que la intimidaba demasiado siendo un ogro. Tengo la impresión que mi cuerpo va más allá de lo raro. Mis tatuajes rojos asustan a cualquiera.

“Pero no puedo remediarlo” le dije en lo que extendía ambas manos y estiraba mis dedos protésicos hacia ella, cogiéndola en brazos mientras bromeaba. Noté unas miradas gélidas que provenían de las dos que tenía detrás.

Tan fuertes eran sus miradas que pensé: Mierda, un día de estos me van a matar.

En esa situación, hice lo mismo con ellas dos para apaciguarlas. Luego también se lo hice a Herrera-san y a las hermanas.

Por razones que no dependían de mi cuerpo, me sentí emocionalmente cansado porque tuve que ir con cuidado de no romper los cuerpos frágiles de las chicas.

Después de eso, llegué finalmente a mi taller. Me picaba toda la ropa.

La piel del Oso Rojo con la que tenía pensado hacerme una armadura nueva todavía no podía procesarse, así que decidí dejarla por el momento. Mientras tanto, me hice unas bermudas con piel de Mapache Armado que ya había curtido anteriormente.

En realidad no tengo frío siendo un ogro, y como pensé que para hacer unos pantalones de mi talla necesitaría demasiada piel, en vez de eso me hice unas bermudas y así ahorré materiales.

Pensé que, igualmente, con la armadura de piel de Oso Rojo, igual que de cualquier piel, ya tendría suficiente. Sin embargo, era de Oso Rojo, y después de todo me había costado trabajo obtenerla. Creo que más que hacerme una armadura de piel, me haré una armadura de cuero que tiene más defensa.

Terminé bastante rápido de hacer las bermudas y me las puse inmediatamente.

Con esto podía proteger mi dignidad como hombre. Así me sentía.

Después, procedí a endurecer la piel del Oso Rojo poniéndola a hervir.

Mañana me esforzaré duro en hacer el equipamiento para ir a cazar, pensé. Aunque también tenía otro motivo, puesto que ahora era demasiado grande para las armas que tenía hasta el momento.



Día 36


De mis cinco subordinados goblin más allegados, tres se transformaron en hobgoblins.

Les di un regalo de felicitación.

Puesto que recién se habían convertido en hobgoblins, les dije que se acostumbraran a sus cuerpos.

Desconvoqué la práctica matutina porque mi compañero de entrenamiento casi muere.

Uoh, eso ha estado cerca. Aunque contuviera mi fuerza a lo más mínimo posible, un simple golpe ligero podía matar a un goblin. Más bien, los mataba a no ser que les administrase un tratamiento inmediato.

Gobukichi-kun, armado hasta los dientes, también salió bastante malparado. Su armadura no pudo parar mi fuerza y se rompió. Incluso dejé marcado mi puño en su escudo de torre hecho de metal negro.

Por eso detuve la sesión de combates.

Preparé la siguiente sesión para que se hicieran falsos combates de uno contra uno, donde el ganador podría dar una orden al perdedor como penalización.

Por la tarde, continué fabricando la armadura que había empezado ayer.

Vi que Gobukichi-kun estaba a punto de salir de casa con una expresión de extrema preocupación. Pensé que era peligroso que fuera solo y por eso lo acompañe. Esta mañana, mis subordinados goblins hicieron de apoyo a los goblins, y jugaron un rol más de soporte.

Gobumi-chan y Hobusato-san son dos mujeres con estilos de lucha similares, y habían empezado a llevarse bien así que les puse a cargo de cuatro goblins subordinados y las mandé de cacería.

Hobusei-san estaba sentada a mi lado mientras yo me fabricaba la armadura. Le dije que me devolviera el libro cuando lo acabara pero me ignoró.

Gobue-chan hoy fue a menear piedras espirituales otra vez. Cuándo encontró un lugar con muchas piedras espirituales, se puso muy contenta. Su rapidez al picar aumentó.

Pelirroja empezó entrenando con espadas de madera junto con los goblins que quedaban. Su seriedad en entrenamiento realza va la la actitud competitiva de los otros goblin puesto que no querían perder, eso hizo que los otros goblins empezarán a parecerse más a los goblins de mi generación. Realmente es una chica fuerte.

En lo que tomaba un descanso de la fabricación de mi armadura, decidí visitar a las chicas. Primero fui a ver a Herrera-san para comprobar cómo iba con los cuchillos que estaba forjando con piedras espirituales, me alegraba lo interesante que eran las habilidades que tenían. También enseñé las hermanas cómo cocinar platos simples. Luego estuve compartiendo ideas con Alquimista-san para nuevas posiciones.

Hacía mucho tiempo que no había tenido un día calmado como este.




[1] Anteriormente lo tradujimos como [Embestida con Armadura de Escamas], pero tras ver que aquí se mencionaba junto con otras habilidades de defensa y contrastar en la Wikia que se trataba de un complemento de defensa, creemos que la traducción correcta es [Carga de Armadura de Escamas]. Recordemos que Rou ya tiene la habilidad [Armadura de Escamas] que le permite crear este tipo de armadura, por lo que esta sería un refuerzo de la misma.

[2] Cuando dos honorables guerreros se enfrentan, el vencedor siente la responsabilidad de seguir viviendo para que así, incluso después de su muerte, el guerrero derrotado pueda mantener su honor. (Aportación de Josué, que ve muchas pelis de samurais.)

[3] Significa literalmente “correcto sentar”. Es un término japonés que describe la forma tradicional de sentarse de rodillas, usada en la meditación y como parte del calentamiento en artes marciales.


Traducido al inglés: Re:Translations
Traducido al español: Xeniaxen
Revisado por: Luz


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8 comentarios:

  1. gracias por la traducción

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  2. Una pregunta. Si la novela va por el dia 80. Porque estan sacando los del dia 35 . 36 etc

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    1. Por qué comenzamos a traducir desde el día 37 (que en ese entonces se había quedado el manga) y como muchos de ustedes pedían que tradujeramos los primeros días es por eso que están los días 35, 36, etc.

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    2. Vale gracias. Yo es que vi el manga y pues los primeros no los vi. Grancias por vuestro trabajo

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  3. Son tan breves sus palabras pero se nota siempre su esfuerzo Xenia.
    Como siempre agradecido por su traducción amo esta novela *y a ti :'D*.

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  4. gracias, por el esfuerzo en la traduccion, se agradece su dedicacion, a la espera del sigiente viernes y de mas dias.

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